Servomotor: el motor que sabe dónde se ha parado
Un servomotor (servo) es un motor unido a una reductora, un sensor de posición y un circuito de control que gira exactamente hasta el ángulo indicado o mantiene una velocidad y fuerza fijadas.

En pocas palabras
Un motor normal es como un niño en un columpio al que han empujado: sigue mientras tiene impulso y nadie sabe dónde se parará. Un servo es como una gimnasta: le dices «gira 90 grados» y se queda justo en 90, y si la empujas, vuelve sola a su sitio.
Cómo funciona
- El controlador envía al servo una orden: el ángulo o la posición deseada.
- El motor empieza a girar y la reductora aumenta la fuerza.
- Un sensor de posición (potenciómetro o encoder) informa sin parar del ángulo real.
- El circuito de control compara la posición real con la deseada y corrige el movimiento.
- Cuando coinciden, el servo mantiene la posición contra las fuerzas externas.

Dónde lo verás
En robots educativos y kits de Arduino (servos pequeños como el SG90), modelos de radiocontrol (dirección, alerones), estabilizadores de cámara, robots industriales y máquinas herramienta (servomotores potentes) y en las articulaciones de los humanoides.
¿Importa al elegir?
Si te compras un kit de robótica, los servos estarán entre las primeras piezas que conozcas. Los baratos de plástico valen para aprender; para proyectos serios se eligen modelos con engranajes metálicos: son más resistentes y precisos.
Mitos
- Mito: Un servo puede girar sin fin. En realidad: Los servos clásicos de afición giran dentro de un rango, normalmente hasta 180°. Para giro continuo hay modelos aparte.
- Mito: Cualquier motor con un sensor es un servo. En realidad: Un servo es concretamente un sistema con control por realimentación, no solo un motor más un sensor.
Preguntas frecuentes
¿Cómo se controla un servo?
Sobre todo con una señal PWM: la duración del pulso fija el ángulo.
¿Qué es el par de un servo?
La fuerza con la que puede girar una carga; se indica en kg·cm.
¿Por qué zumba un servo parado?
Porque corrige su posición sin parar para sostener la carga.